Cuando viajas puedes pasar muchas incomodidades que sin duda quedan a un lado cuando lo haces con buena compañía, pero ¿qué pasa cuando no solo conoces lugares maravillosos con personas geniales, sino que también disfrutas de mucho confort? Sin duda la llamaria experiencia única.
La oportunidad de combinar ambas cosas me dio un encuentro organizado con mis mejores amigos en Baños de Agua Santa, y el lugar que nos dio la acogida fue el Hotel Monte Selva de nuestro amigo y conocido Guido Calderón.
No es la primera vez que escuché el nombre de nuestro hospedaje, pero siempre lo imaginé como un lugar donde tendríamos que alejarnos de la ciudad y adentrarnos en la vegetación, pero no, se encuentra en el mismo Baños, y una vez que ingresas, te topas con todo un ecosistema que en realidad te hace sentir lejos del ruido y el ajetreo que a veces nos regala la “modernidad”.
Senderos, árboles frutales y miradores que te muestran toda la ciudad, son algunos de los atractivos del Monte Selva, pero lo que en realidad lo convierte en un lugar insuperable, es que es el único hotel con una piscina de aguas termales que provienen del mismísimo volcán Tungurahua. ¿Así o más confortable?
¡Pues hay muchas más comodidades! El lugar ofrece habitaciones totalmente remodeladas y equipadas, un spa para quienes quieren relajar su cuerpo con masajes, jacuzzis, turcos y saunas, como también un restaurante con platos estilo gourmet que están buenísimos.
Pero todo lo que disfrute no hubiese tenido el mismo sin la compañía de mis amigos, compartir experiencias y risas en conjuntos es lo que convierte a el viaje común en una experiencia inolvidabele
Recuerden que viajar es construir memorias y qué mejor si en ellas están personas que estimas mucho, con las que t

s cada segundo, y de las que se puede aprender muchísimo.